Los cocineritos: Un dulce sueño en familia

 

 

Una entrevista entre risas y confidencias, y como mamás emprendedoras, nuestros hijos presentes y jugando. Con un mensaje alentador para muchos emprendedores, Andrea Gudiño, una emprendedora con muchos proyectos y mucha pasión: “Pa´ presumir poco, presumimos mucho”.

 

¿Cómo es tu familia? Mi familia son gente de trabajo, siempre se puso primero el trabajo y yo seguí su línea, son gente de principios muy marcados.  No fue un entorno emprendedor, me decían “no te vas a tirar a la pileta”, siempre hicieron que yo buscara esa estabilidad, pero yo siempre busqué algo más. Mi papá y mi mamá son obsesivos del trabajo, y yo soy igual. Pero ahora estoy levantando la bandera del emprendedurismo.

 

¿Cuál fue tu primer trabajo? Vendía calabazas en la calle. Choqué un rastrojero en la calle y mi papá me dijo, si te mandaste una macana, la tenés que pagar. Pero como me gusta la gente, vendí mucho.

 

¿Cómo te diste cuenta que querías emprender un negocio? Se dio solo, pensé en Enzo, y soy una persona que siempre busco estrategias, por mi carácter, vendí calabazas, pan, y con esa estrategia, empecé. Y lo hago con ellos, siempre estoy con ellos. Me encanta compartir lo que sé, lo que aprendí.

 

¿Qué significa el espíritu emprendedor para vos? Es una fuerza, una vez que se despertó, no podés parar. Me han buscado para trabajos fijos, pero dije que no. No cambio la libertad de estar con mis hijos. Es como magia, hay gente que no cree, pero son bendiciones que llegan, es increíble.

 

¿Qué pensás que hace exitoso a un emprendedor? 

Yo creo que las ganas, 100% ganas.

¿Qué problemas tuviste? No planificar. Vendía 30 docenas de pastelitos y me quedaba sin gas. O se me rompía la bicicleta, ahora tengo dos (risas).

 

¿Qué te motiva hoy? Mis hijos y el legado que les quiero dejar a ellos. No quiero perderme la infancia de mis hijos. Cuando trabajaba en el super, un día llegué de trabajar y vi una nenita dando vueltas en la calle, eran las diez y media de la noche, mis hijos tenían niñera… y dije “mirá esa nena, a dónde andará la madre”. Era mi hija, que ya sabía andar en bici y yo no estaba enterada. Mis hijos grandes me reclaman eso… yo era como mis padres, priorizaba el trabajo.

 

¿Qué mensaje les darías a las personas que aún no se animan a emprender? Que no se dejen estar, a veces nosotros vemos los sueños lejos, porque planificamos lejos, y no nos damos cuenta de que estamos a un pasito de cumplir un montón de cosas. Nos pasa con todo en la vida, si no largás lo viejo, no podés agarrar lo nuevo.  Si no hubiera pasado por todo lo que pasé, no sería lo que soy hoy. Yo pensaba, Señor, si tengo que pasar por esto, para el día de mañana ser mejor persona, que valga la pena. «Yo le digo a la gente que sueñe en grande».

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