4 razones básicas para segmentar

Siempre estamos pensando la forma de vender más y nos preocupamos cuando eso no ocurre. Pero para vender, lo primero que debemos hacer es elegir el público al que nos vamos a dirigir.

Y no solo elegirlo, sino también conocerlo. Conocer sus necesidades, sus gustos y sus hábitos de compra, entre otros factores importantes, como son su nivel de estudios y su poder adquisitivo.

Entonces, ¿qué es segmentar? Segmentar es elegir a nuestros clientes. Teniendo en cuenta sus necesidades y deseos, sus comportamientos, su edad, sus hábitos de consumo o la frecuencia de compra, y también por supuesto, su localización geográfica. Nuestros clientes pueden ser empresas, o pueden ser personas. Y dependiendo de las necesidades o de las fechas especiales, pueden ser mamás, pueden ser hombres solteros, pueden ser maestros, pueden ser escuelas o instituciones educativas, pueden ser comerciantes, pueden ser automovilistas o ciclistas.

Pero, ¿para qué segmentar? Y ahora vamos a las 4 razones fundamentales para achicar nuestro público objetivo:

  1. Para saber qué les puedo ofrecer. Tengo que determinar qué producto o servicio le ofrezco a un determinado segmento, y cuáles a otro. Tal vez pueda incorporar un servicio extra para algún segmento en particular, como puede ser la entrega a domicilio.
  2. Para saber si es necesario usar promociones u ofertas especiales. No a todas las personas les interesan las ofertas, y muchas otras piensan que si está de oferta o barato, «no debe ser bueno».
  3. Para saber cómo voy a llegar a mi público y qué medios de comunicación voy a elegir. Cuando elegimos los medios de comunicación para nuestros anuncios publicitarios, debemos tener la precaución de que nuestro público es el mismo que tiene el medio de comunicación. Si un medio de comunicación me dice que lo escucha una cantidad importante de personas, si no corresponde con mi público, lo único que voy a hacer es llegar a un gran número de personas equivocadas.
  4. Para saber cómo les voy a hablar, qué lenguaje voy a usar. Tengamos en cuenta que no es lo mismo hablarle a un niño que a un adulto mayor. En un ejemplo muy claro de una persona que necesita adquirir una computadora, no le podemos dar la misma información a una ama de casa que a un ingeniero en sistemas.

Edades, nivel social, poder adquisitivo, educación, necesidades particulares, fechas especiales, hábitos de consumo. Todas las variables se conjugan para definir nuestro público objetivo. ¿Cuál es el tuyo?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *